La Celestina
La tragicomédia de Calisto y Melibea, escrita por Fernando de Rojas, según él dice, la escribió tras encontrarse por la universidad el primer acto, sin saber quién lo habia escrito. Predomina cómo lo que más la ironía, recurso que ameniza la lectura, y hace incluso en algunas ocasiones que se te escape una risilla.
Es una obra cuyo tema principal es el amor, pero a medida que vamos avanzando, nos damos cuenta que no es amor verdadero como el del amor cortes. El amor es solo un capricho y se sacia con amor carnal, el cual después de desahogarse desaparece.
Los personajes, todos y cada uno de ellos solo se guian por el dinero, y son capaces de todo por conseguirlo.
Al principio de la obra vemos como Sempronio, corrompido por las ansias de obtener dinero, vende a su amo a la Celestina para que le cure su ''mal de amores''. Observamos cómo Pármeno al principio advierte a Calisto de que no es una buena idea, pero, al ofrecerle la Celestina, con sus dulces y engatusadoras palabras un tercio de sus ganancias, decide unirse a Sempronio y Celestina. En este hecho observamos que el dinero ''todo lo puede''.
La Celestina es un personaje muy peculiar, ya que siempre consigue engatusar a todo el mundo y obtener lo que se propone, con sus muy ingeniosas palabras, y sabiendo como tratar a cada persona en cada momento. Por ejemplo, sabe como entrar en casa de Melibea sin levantar sospechas, y al ver que esta no esta preparada para decirle lo que siente Calisto por ella, decide inventarse lo del mal de muelas.
También observamos su ingenio con la prostituta Areusa, a la que consigue convencer de que Pármeno es el hombre adecuado para ella.
Areusa es un personaje que nos muestra una clara evolución de su personalidad a medida que avaza la obra desde su aparición.
Parecía ser un poco simple, y manipulable, pero tras la muerte de Celestina, junto a la de su amado Pármeno y Sempronio, ella se crece, y mientras la prostituta y ayudante de Celestina Elisa se lamentaba sin saber que hacer, ella coge el liderato, y siguiendo los pasos de su maestra Celestina, y con mucha frialdad, queda con Sosia, un criado de Calisto, el cual, junto a Tristán, sustituyen a Sempronio y Parmeno tras sus muertes, y engatusandolo le saca toda la información que quiere.
Más tarde, también queda con Centauro, a quién también engatusa, y consigue que este acepte matar a Calisto, aunque este no quería. Pero el destino finalmente se le adelanta, y este muere tras caerse por las escaleras que llevaban a la habitación de Melibea.
Elisa, es el único personaje, por así decirlo, que sigue fiel a su amado, aunque este no le haga caso, ya que fue un ''capricho del pasado''. Es una muchacha la cual no hace nada por si sola, y su aparición en la obra es de celos hacia su amado, y de pena tras su muerte.
Lo mas impactante de esta obra, bajo mi punto de vista, son las reacciones de todos hacia la muerte se sus ''seres queridos/amigos'', las cuales responden de manera bastante fría y materialista, aunque no se queda atrás el egoísmo de todos y cada uno de los personajes, y la poca lealdad que se tienen, como observamos con Pármeno y Sempronio mientras esperan a Calisto que habla con Melibea, empiezan a oír ruidos, y lo primero que se les ocurre es correr por sus vidas.
También, no existe la amistad como tal, sino como unión por venganza, o por un mismo propósito en común, como observamos con Pármeno y Sempronio, o con estos y Celestina, o con Elisa y Areusa, etc.
Bajo mi punto de vista es una novela que tarde o pronto hay que leer, y que no tiene desperdicio alguno gastar tu tiempo en ella. Tiene un lenguaje algo complicado, pero con la ayuda de un diccionario pronto te acostumbras a él. Empieza bastante normalita, pero cada vez que avanza mejora, hasta sorprenderte con su final, donde tras el suicidio de Melibea, su padre solo sabe decir que ya no tiene heredera.